Douglas McGregor fue una figura ilustre de la escuela administrativa de las relaciones humanas de gran auge en la mitad del siglo pasado, cuyas enseñanzas, muy pragmáticas por cierto, tienen aun hoy su núcleo de aplicación a pesar de haber soportado el peso de cuatro décadas de teorías y modas gerenciales.
McGregor en su obra “El lado humano de las organizaciones” describió dos formas de pensamiento de los directivos a los cuales denominó teoría X y teoría Y. Los directivos de la primera consideran a sus subordinados como animales de trabajo que sólo se mueven ante el yugo o la amenaza, mientras que los directivos de la segunda se basan en el principio de que la gente quiere y necesita trabajar.
Teoría X: Está basada en el antiguo precepto del garrote y la zanahoria y la presunción de mediocridad de las masas, se asume que los individuos tienen tendencia natural al ocio y que el trabajo es una forma de castigo, lo cual presenta dos necesidades urgentes para la organización: la supervisión y la motivación.
Teoría Y: Los directivos de la Teoría Y consideran que sus subordinados encuentran en su empleo una fuente de satisfacción y que se esforzarán siempre por lograr los mejores resultados para la organización, siendo así, las empresas deben liberar las aptitudes de sus trabajadores en favor de dichos resultados.
Si suponemos que con mucha claridad y de modo excluyente, algunos proyectos necesitan previsión de fechas y costes, y otros, por el contrario ser vanguardia continua en un mercado muy rápido (State of the Art, como me gusta esa palabra), pero son menos sensibles a fechas y costes, el siguiente gráfico relaciona qué resultados podríamos esperar de cada combinación:

Asimismo, si distinguimos entre los programadores para los cuales su trabajo es también una afición y aquellos para los cuales es simplemente un modo de llegar a fin de mes, llegamos al siguiente gráfico que deberíamos entremezclar con el anterior para ubicar a nuestro equipo:

La realidad es que es realmente muy complicado que este gráfico sea aplicado a un proceso industrial de mediano tamaño de este modo tan simple, ya que los equipos suelen estar formados por personas con distintas formas de afrontar el trabajo, que además pasan por mejores y peores momentos, que están más o menos desencantados en un momento dado, …
Pero si estoy de acuerdo en algunas de las relaciones del gráfico, sobre todo en el segundo.
¿Cuál de las dos es mejor? o ¿cuál es más aplicada en las empresas? No se, lo que sí se es que me identifico ampliamente con la segunda. Pero esto también tiene mucho que ver con que realmente me gusta lo que hago :p.
Fuentes:
http://www.conocimientosweb.net/zip/article1817.html
http://www.navegapolis.net/content/view/761